Que se dijo

Palabras Sofi Valenzuela

Me paro frente de ustedes hoy con un nudo en la garganta, con un vacío en mi interior que no puedo explicar. Todos los que están aquí reunidos y quienes no; familiares, amigos, todos quienes pudieron conocer a la increíble persona quién es la Megy, me imagino que se sienten igual. Ayer me di vueltas y vueltas en qué decir, qué palabras eran las correctas y frases, las más precias para escribir a alguien tan especial como es la Megy. En vez de centrarme en la tristeza que nos une hoy, quiero pensar en la alegría que cada uno tiene en su corazón al haber conocido a tan especial persona como es la Megy. Me quedo corta en palabras al tener que describirla, ya que ella no era alguien común, ella vivía la vida a concho.

Todos sus cercanos sabemos que ella reía lo más fuerte (llegando a veces hasta escupir de la emoción), bailaba lo más extrovertido (donde todavía tengo los videos imborrables de la Megy vestida de las maneras más divertidas, bailando en su pieza y cantando con unas habilidades de lip sync magistrales), sus tenidas glamurosas y coloridas, y sus palabras, que siempre me lograban sacar una sonrisa.

La luz de la Megy iluminaba la instancia que entraba, ella era una persona inteligente, artística, creativa, buena amiga, hija, hermana. Ella era alguien a quien todos recordaremos.

No se si alguno tuvo la grata experiencia de ver sus tiktoks, pero ayer los volví a ver con unas amigas y no podíamos parar de reír, porque esa era la Megy; divertida y chistosa.

En clases no puedo olvidarme de más de algún reto por reírnos en los moemntos no indicados, pero la verdad es que los profesores, como todos nosotros, no podían evitar quererla, así que nunca llegaron a ser tan fuertes.

Su amor por la cocina con Megss&Toast, donde verdaderamente me sentía orgullosa de tener a mi amiga incluencer, con sus intrincadas recetas y platos inigualables. Su receta de los brownies que comprábamos sin parar eran increíbles. Aun así la Megy buscaba la perfección culinaria donde decía «ya pero Sofi es que no quedaron buenos, le puse azúcar flor en vez de granulada». Pero yo lo probaba y no podría evitar babear de lo increíble que estaban.

La Megy poeta, con sus poesías y pequeños textos, tan desgarradores como hermosos. La de Instagram, donde no podía evitar querer ver todas con ella. La Megy con su amor por los gatos, y su algo disimulado desagrado por el Igor. La Megy fotógrafa, mejor que cualquiera para captar situaciones del día a día y crear escenas mágicas. La Megy con su energía incandescente al contarnos sus romances en los almuerzos del recreo o la inigualable historia de cómo «Edide y Nicolita» se conocieron un propicio día años atrás. Ojo que con actuación y voces incluidas.

Me acuerdo leer mil veces sus hermosos letreros en los baños del colegio, que aparecieron un lunes en la mañana inesperadamente. Nuestra Megy los había puesto, pero quería mantenerse en incógnito. Ella era el tipo de persona que hacía mucho por los otros, pero no quería el reconocimiento. Pero Megy, todos los aquí presentes sabemos y conocemos el gran corazón de la increíble persona que pudimos llegar a conocer.

Debemos sentirnos felices de al menos haber compartido su estadía en la tierra, y saber que ella está ahora mirándonos desde el cielo con una sonrisa llena. Sin preocupaciones, solo con su más pura alegría que llenaba y seguirá llenando nuestras vidas.

La extrañaré montones y me cuesta imaginar una vida sin ella. Se me rompe el corazón con tan solo pensar que hace una semana estábamos todo el grupo juntas cantando como un coro poco coordinado «Miami, Miami, Miami», pensando en un futuro viaje, pero algo que hay que tomar en cuenta es que tú no te has ido. Sigues estando en el suspiró de los libros, en las recetas sabrosas de la cocina, en los bailes extrovertidos, en los memes que sacan carcajadas, los recuerdos de tus seres queridos, el maullido de un gato y en tan sólo pequeñas cosas que día a día nos acompañan, aun cuando ella no puede en vida.

Amiga querida, te quiero con toda mi alma y espero que hayas encontrado la paz que tanto buscabas. Te extrañaré hoy y siempre. Quiero terminar leyendo un pequeño poema escrito por ti Meg, llamado estacional.